sábado, 17 de diciembre de 2011

Masticar para luego escupir para luego sonreir.

Vale, es un título bastante largo. Pero soy malísima con los títulos, si fuera por mi pondría puras estúpideces al estilo alksdjj38294ud pero no lo haré porque no tengo ganas.
Me desperté a las cuatro de la tarde y eso que me dijo que durmiera bien sino no adelgazaría, pero en fin, más de 10 horas dormí. Ayer me pasaba que tenía mucha energía y estaba a punto de hacerme fideos a las tres de la mañana asñi bien obesa pero no lo hice y me puse a saltar la soga y hacer unos ejercicios hasta cansarme y soltar toda esa energía que me estaba volviendo loca.
Saben, antes ver fotos de comida me tranquilizaba y hasta me ayudaba porque me daba asco la comida después de pasarme media hora observándola en fotos. Ahora no quiero, ni puedo verla, me produce arcadas, ganas de meterme todo en la boca, blablabla, pelotudeces en si. Sigo con el ayuno, espero que a la noche no me obliguen a comer aunque nunca lo hacen (nunca dije que no se enojaran). Mi madre siempre está conmigo a la noche, pero cuando mi padre lo está (todos los domingos) es imposible no sentarse a la mesa a comer, así que supongo que hice mal en elegir el viernes para hacer ayuno. El tercer día es el más difícil y yo justo me elegí para que quede como tercer día un domingo. Me haré la dormida, está hecho. Me despertaré taaaaaaaarde como ayer y bueno, eso. Espero que funcione, así que denseenme mucha suerte!
Hoy tengo muchas ganas de escribir y no me preocuparé en hacerlo, porque nadie conoce este blog y de conocerlo, nadie lo leerá. Estaba buscando fotos de modelos, y los chicos no me despertaban nada, en cambio, las chicas... si. Son hermosas♥ Soy lesbiana aunque a veces tengo mis dudas, es como si mi sexualidad dependiera de mi humor, aunque es genial la verdad, porque cada día estoy más segura de qué es lo que me gusta y me hace sentir feliz estar definida en algo por lo menos.
Y con respecto a mi peso, solo quiero estar pesando 50 kg a finales de diciembre.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Ansiedad.

La ansiedad me está matando, nunca me había pasado esto al comenzar el ayuno y de verdad no sé si voy a poder seguir mañana, supongo que si, pero... cinco días es mucho, y quizás todavía no estoy lista, seguiré con 500 calorias de ser así.

Como soportar el ayuno.


No se dejen llevar por el título.
Adivinen quien comenzó la segunda temporada de Vampire Diaries, la verdad es que me encantó ♥ Aunque hay cosas que no las trago todavía (vampiros que no lloran sangre, que toman alcohol, que parecen nunca tener sueño aunque la luz del día esté sobre ellos...) las acepto, y hay otras que me parecen no sé, interesantes, como el permiso para entrar a una casa o la verbena o como carajos se llame que es como la kryptonita de Superman, pero de los vampiros. En fin, no big day, tomé agua durante todo el día porque no se me antoja tomar café y mucho menos té (lo odio, bueno, no odio, pero no soporto tomarlo). Primer día de ayuno, supongo, espero no cagarlo a la noche. 
No puedo soportar la ansiedad, como todas nosotras supongo, así que en el ayuno es bueno escribir un poco, no lo sé, distraerse para no pensar. Yo estuve viendo esta serie que les acabo de contar.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Ayuno.


Voy a dejar de ser wannabe, porque yo merezco algo más que grasa y llanto. Quiero pesar 2 kilos menos a finales de diciembre. Quiero llegar a pesar 48 para mitad de enero y comenzar febrero con unos deliciosos 45 que aspirarán a los deseados 40 al comienzo de clases.
Comenzaré el ayuno a partir de mañana, ya duré 3 días que me doy lástima pero se que con esfuerzo duraré 5, solo debo dormir, sonreír y aparentar que todo está bien.

Music.

La música ayuda, es todo, un desahogo de la realidad. La música es todo. Un bocado de frases y sentimientos ocultos y la ansiedad desaparece, la culpa es su compañera en la huida y me siento libre de tristeza.
Hoy comí demasiado, los atracones no quieren dejar de ser mis amigos pero yo no me rindo en la tarea de rechazarlos una y otra vez, constantemente hasta que compre laxantes o muera en el intento. Siento vergüenza, pero quiero hacerles entender que no están sola, que si se caen pueden volver a levantarse, las calorías cuentan y "...un poco más", nunca es suficiente.
Una almendra (7) y luego una galleta de arroz (27), hasta que mis manos tropezaron con el chocolate y 90 kal. se filtraron en mi boca con 123 que le hicieron compañía.
Listo. Basta. 
No me hice caso. 
Una barra de cereal (97) alfajores que aparecieron frente a mi con un "ya has comido, ¿qué mas da?" como postre y uno, y otro y otro... en total 5. Eran chiquitos, un cuarto de un alfajor normal. Pero no quedó ahí, 1, 2, 3, 4 barrittas que trae una barra de chocolate.

No quiero ni pensarlo. No. No. No. Soy una gorda, una inútil, una es-tú-pi-da.

"I'm fine" I lied.

“Está bien” No, no lo está. Me pasé, debo ser castigada. Uno, dos, tres, papá se acerca desde la puerta y me avisa, su rostro demuestra paz y su voz intenta captar mi atención con rudeza que carece. Quiere que ordene mi pieza, una lucha que día tras día comienza a parecerme patética. ¿Y si no quiero? ¿Cómo pretenden que ordene mi pieza cuando mi cabeza es un desorden? No puedo vivir en desequilibrio, ambas partes deben estar iguales. Si mi cabeza está así, mi pieza también lo estará. Pero no puedo decírselo, creerán que tengo problemas y comenzará una discusión que terminará con mi mente ideando planes malévolos donde tomo un cuchillo con mis manos y corto a mis padres en pedazos igual de grandes, igual de horrorosos… igual de odiosos.

Necesito música. Quiero despejarme y el ruido de la tele no logra mi objetivo. Comienzo a ponerme nerviosa.

Hoy estaba bien, estaba feliz. Me puse una musculosa y no me desagradó lo que vi en el espejo como hacía algunos meses atrás, y sin embargo, cuando pensé que iba a poder controlarme luego del lunes (es decir, antes de ayer) no pude. Mis manos se manejaron solas ante el pan integral, el cual lo tomaron y untaron en chocolate fundido. Me comí dos. Luego una, dos, tres, cuatro, cinco cucharadas de torta. Basta. Mi mente, traviesa, estúpida, obesa, gorda, imbécil, repetía “estás bien, estás flaca, solo un poco…”. Mi estómago pide comer y sin embargo mi cerebro dice que no, hasta ahora, cuando todo se derrumba y tengo hambre, ansiedad, me siento triste y los pensamientos se vuelven en mi contra.

Decidí que no voy a comer, por lo menos no durante tres días, los cuales haré ejercicio aunque no deba.